Hoy me encuentro mal, si, me encuentro mal, y me encuentro así porque me ha tocado vivir la cara “B” de algo que por gustarme tanto, siempre procuro verle la cara “A”, no exagero, si digo que muchas semanas las paso pensando en la llegada del momento en que me toca ir con alguno de mis hijos a acompañarlos para que disputen sus partidos de baloncesto, verles jugar y disfrutar de este deporte me da energía para seguir, y os puedo asegurar que entre entrenamientos, encuentros, etc., casi vivo permanentemente en un Pabellón, pero hoy, todo lo que ha rodeado al partido que ha disputado el equipo de mi hijo mayor, el C.B. Cartagena Cadete-96 frente al Club Baloncesto Archena ha coincidido con esa desagradable cara “B”.
Para comenzar la mañana nos recibía con frío en la bonita localidad ribereña, parecía que por fin las temperaturas se adaptaban a las fechas que marca el calendario, llegábamos al “coqueto” Pabellón Municipal de Archena, y nada me hacia presagiar lo que sucedería poco mas tarde.
Los chicos, actores principales de esta historia, comenzaban su “calentamiento” pre-partido, con total y absoluta normalidad, los árbitros y auxiliares disponían todo para la celebración del encuentro, y los aficionados departían relajadamente en la grada en pequeños grupos, hasta ahí todo normal, como en cualquier otra ocasión, nos disponíamos a disfrutar de un partido de Baloncesto. Pero ha sido lanzarse al balón al aire, y el decorado ha ido cambiando de forma vertiginosa, viendo los primeros escarceos de los actores principales, se adivinaba que iba a ser un partido espeso y muy trabado, un partido de los que vulgarmente se denominan “pestosos”, pero bueno pensaba inocentemente, ya están los Sres. Colegiados, que velaran por que el partido sea disputado pero limpio, y para mi sorpresa estos actores secundarios (los trencillas), han decidido ser “primeras vedettes”, ¿cómo?, pues muy sencillo, no utilizando la misma vara de medir, ¿por qué?, no lo sé, sólo ellos lo sabrán, y seguramente negarán que esto haya sido así. Y como no, ahí entramos el resto de gente “poco importante” que rodeamos este circo, los aficionados, generalmente padres, madres y hermanos de los jugadores, que según les fuese en un sentido u otro, así reaccionaban, la afición local lanzando improperios a los jugadores foráneos, la afición visitante increpando y manifestando su disconformidad con la pareja arbitral, y en todo este maremagnum, lo que iba a ser una mañana de sábado de baloncesto, ha tenido de todo menos precisamente baloncesto.
Hoy no he disfrutado nada de nada, además he sido parte activa increpando a los colegiados, no recuerdo haberlo hecho nunca antes y os puedo asegurar que no me siento nada orgulloso de ello, pues el ejemplo que hemos dado a chicos de 15 años, no es el mas adecuado, no quiero que parezca lo que no ha sido, quizás es que a mi hoy me ha pillado algo mas vulnerable sentimentalmente hablando y he podido magnificar la situación.
Pero la sensación de que hoy nadie hemos estado a la altura, la tengo muy dentro de mi.
Por cierto lo único que quedará de este partido después de unos días, será un simple resultado en una fría tabla clasificatoria.
C. B. ARCHENA-96 - 47
C. B. CARTAGENA-96 - 49







